Las ventanas de plástico son elementos clave en cualquier hogar, ofreciendo no solo estética, sino también aislamiento y eficiencia energética. Sin embargo, es común encontrarse con el inconveniente de que la manilla de la ventana no cierra correctamente en posición vertical. Esto puede generar frustración y comprometer la seguridad y el confort del hogar. Antes de considerar la opción de llamar a un profesional, es fundamental entender las causas de este problema y explorar posibles soluciones que se pueden realizar de manera sencilla y efectiva.
Principales causas por las que la manilla de la ventana no cierra
La dificultad para cerrar correctamente una ventana de plástico puede surgir de diversos factores. A continuación, se presentan las principales causas:
- Desajuste de los herrajes: Con el tiempo, los herrajes pueden aflojarse, especialmente en ventanas oscilobatientes, lo que ocasiona un cierre ineficaz.
- Dilatación térmica: El PVC reacciona a las variaciones de temperatura, lo que puede provocar cambios en la forma de los perfiles y dificultar el cierre.
- Desalineación de la hoja: Un mal uso o un marco envejecido puede causar que la hoja no encaje correctamente, generando roces.
- Acumulación de suciedad: La tierra o residuos en el mecanismo y en los bordes pueden impedir un cierre adecuado.
- Desgaste de las juntas de goma: Las juntas pueden perder su eficacia con el tiempo, afectando el sellado y el funcionamiento de la ventana.
¿Cómo identificar el problema?
Realizar una inspección minuciosa puede ayudar a determinar la causa del mal funcionamiento:
- Observa el punto exacto del problema: ¿la hoja no encaja por arriba, en el medio o abajo?
- Prueba con la otra hoja (si existe) para descartar un problema en el marco.
- Activa el sistema de cierre con la hoja abierta para verificar el funcionamiento adecuado del herraje.
- Limpia los bordes de la hoja y el marco; muchas veces una buena limpieza resuelve el problema.
- Escucha si hay resistencia al cerrar; esto podría indicar desalineación.
Ajustes y reparación de la ventana
Una vez identificado el problema, se pueden aplicar algunos ajustes sencillos. Aquí se detallan los pasos a seguir:
- Ajuste de las bisagras: Se pueden ajustar los tornillos de las bisagras para corregir la alineación de la hoja.
- Limpieza y lubricación: Usar cepillos o aire comprimido para eliminar residuos, seguido de una aplicación de lubricante de silicona en los herrajes.
- Revisión de las juntas de goma: Asegúrate de que están correctamente colocadas; si están desgastadas, considera reemplazarlas.
Cuándo buscar ayuda profesional
Si después de estos ajustes la ventana sigue sin cerrar en posición vertical, podría ser momento de consultar a un experto. Esto es necesario si:
- La hoja roza severamente o se queda completamente abierta.
- El marco del cristal presenta daño visible.
- La ventana tiene sistemas de cierre complejos o es de modelos antiguos.
Prevención de problemas futuros
Para evitar que la ventana de plástico presente problemas de cierre en el futuro, se recomiendan algunas prácticas de mantenimiento:
- Realiza limpiezas profundas una o dos veces al año.
- Lubrica los herrajes al menos una vez cada 12 meses.
- No cuelgues peso en las hojas de la ventana ni fuerces su apertura o cierre.
- Programa una inspección técnica cada dos años.
Consecuencias de no corregir el mal funcionamiento
No atender el problema de una manilla que no cierra correctamente puede resultar en:
- Entrada de ruido y polvo al interior.
- Reducción en la eficiencia energética del hogar.
- Aceleración del desgaste de los herrajes.
- Potenciales problemas de seguridad.




